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¿Cómo elegir un buen traductor?

04/08/2016 Blog

En el post de hoy, queremos darte exactamente 23 consejos indispensables, para elegir un buen traductor o empresa de traducción para tu negocio, proyecto o necesidad.

A la hora de escoger un profesional para que se encargue de una traducción, al igual que en cualquier otra contratación, es necesario fijarse en algunos aspectos que nos ayudarán a obtener mejores resultados.

Para eso hay que tener unos conocimientos mínimos sobre el trabajo del traductor y el proceso de la traducción. A continuación te mostramos 23 consejos para elegir un buen traductor o empresa de traducción.

23 consejos para elegir un buen traductor

  • Diferencia entre traducción e interpretación. Si tienes un documento escrito, necesitas un traductor.Pero si tu necesidad real es hablar con otra persona, poder entenderte con otra persona, entonces lo que necesitas es un intérprete. 
  • ¿Hay que traducirlo todo? Analiza bien lo que necesitas traducir. En ocasiones se pueden reducir los documentos, y esto los hace más asequibles.
  • El texto de la traducción y la imagen se complementan. En muchas ocasiones, incorporar imágenes, gráficos, etc. al texto puede hacerlo más sencillo para el lector y reducir el precio de la traducción.
  • Mantenga una perspectiva internacional. Recuerda que no solo hay que traducir las palabras, sino que también hará falta, en muchas ocasiones, adaptar los elementos que las rodean: números de teléfono, imágenes con referencias culturales, alusiones a productos, etc.
  • ¿Cuánto cuesta una traducción? El traductor más caro no siempre es el mejor, pero tampoco hay que escatimar en gastos. Piensa que, si muchas veces ya es complicado redactar el documento original, la traducción no será más sencilla. Invierte lo que sea necesario para que tu texto no pierda fuerza ni importancia cuando cruce la frontera.
  • Importancia del estilo de la traducción. Evita encargar la traducción a quien no es profesional. Solo un traductor preparado podrá reescribir el texto manteniendo el estilo, el tono, la finalidad, etc.
  • Cuatro ojos ven más que dos. Una buena traducción incluye una revisión por parte de otro profesional traductor.
  • No lo traduzcas tú. Aunque tengas conocimientos de idiomas y esté acostumbrado a hablar con clientes extranjeros, no pienses que ya puedes traducir.
  • Termina el texto antes de traducirlo. Asegúrate de que la versión que envías al traductor es la final, ya que las modificaciones pueden dificultar el proceso, provocar retrasos y encarecer el trabajo.
  • Traducción automática. No es recomendable fiarse de los traductores automáticos, y menos de los que se ofrecen en internet gratis. Pueden crear textos llenos de errores cuyo arreglo requiera más tiempo y dinero que una traducción hecha por una persona.
  • Habla con el traductor. Obtendrás mejores resultados si aclaras cualquier aspecto del texto con los traductores.
  • Recurrir a un amigo que sabe idiomas. A veces, lo que parece barato puede resultar caro. Que una persona sepa idiomas no quiere decir que esté capacitado para traducir.
  • Un traductor profesional trabaja hacia su lengua materna. Cuando desees traducir un documento al francés, lo mejor será que busques un traductor francés. Y así con todos los idiomas, no hay que fiarse de los que dicen que son bilingües si no se está seguro de sus posibilidades.
  • ¿Qué idioma hablan sus lectores? Consulta a tus socios extranjeros o al traductor para que el texto cumpla las necesidades de los lectores.
  • Es bueno que el traductor haga preguntas. Un traductor lee atentamente el texto original, por lo que puede ser bueno que estén en contacto para que te ayude a identificar posibles problemas en sus documentos. Además, hay ocasiones en las que una aclaración tuya le facilita el trabajo.
  • Para cada sector hay un traductor especializado. Los mejores traductores son los que conocen el sector y el vocabulario del tema que se trata en el texto. La especialización es importante en muchos casos.
  • Contrata la revisión de pruebas con el traductor. También puedes pedir que uno de tus socios comerciales del país en cuestión relea el texto definitivo.
  • No todos los idiomas tienen las mismas reglas tipográficas. Se deben conocer y respetar las reglas tipográficas de todos los idiomas. Este aspecto forma parte de la especialización de un buen traductor.
  • Traducción de documentos técnicos. Un buen traductor técnico usa la terminología de forma precisa. Una colaboración entre tú, el traductor y los ingenieros enriquece mucho la traducción.
  • Elige bien al traductor. No te fijes solo en el currículo. Habla con él y, si puedes, consulta alguno de los trabajos que hizo.
  • No esperes al último momento. Busqua un traductor cualificado en el momento en que decidas traducir tus documentos. Procura que dispongan de plazo suficiente para trabajar. Con la ayuda de tus traductores y empleados también puedes preparar glosarios bilingües con la terminología de la empresa, esto facilitará las futuras traducciones.
  • Define tus necesidades. Asegúrate de contar con la persona adecuada para cada proyecto, así conseguirás el mejor resultado.
  • Participa en el proceso. Da a tu traductor las instrucciones necesarias y estate siempre disponible para responder a sus preguntas.

Siguiendo estos consejos conseguirás que tus negocios sean tan prósperos en el extranjero como lo son en tu país de origen.

Recuerda que la traducción es parte del proceso para alcanzar el éxito y que, por lo tanto, se le debe dedicar el esfuerzo que merece.